Cambiar el sifón del fregadero es una reparación bastante asumible, pero tiene una pega: puede quedar aparentemente bien y empezar a gotear al día siguiente. Casi siempre pasa por una junta cónica mal colocada, una tuerca apretada de más o un tubo que queda forzado contra la salida de la pared.
La solución no es apretar como si fuera una rosca metálica. En un sifón de plástico manda más la alineación y la posición de las juntas que la fuerza. Si compras un recambio compatible, limpias las uniones y pruebas con papel seco, lo normal es dejarlo sin fugas.
Resumen rápido: coloca un cubo debajo, desmonta el sifón viejo, limpia roscas y apoyos, presenta el nuevo sin apretar del todo, coloca las juntas cónicas en su sentido correcto, aprieta a mano y prueba primero con poca agua y después vaciando la cubeta de golpe.
Antes de cambiarlo, confirma que el problema está en el sifón
No todas las gotas que aparecen bajo el fregadero vienen del sifón. El agua puede bajar desde el grifo, un latiguillo, la válvula del fregadero o una llave de escuadra y acabar cayendo justo encima del sifón.
Seca todo el mueble con papel, abre el grifo unos segundos y mira dónde aparece la primera humedad. Después llena un poco la cubeta y vacía de golpe. Esa segunda prueba fuerza más el desagüe y ayuda a localizar fugas pequeñas.
El sifón no está ahí solo para evacuar agua: también actúa como cierre hidráulico, es decir, mantiene una pequeña cantidad de agua que ayuda a bloquear olores de la instalación de saneamiento. Por eso no conviene anularlo ni montar cualquier tubo directo “porque encaja”. El Documento Básico HS 5 del Código Técnico de la Edificación recoge la necesidad de cierres hidráulicos en las instalaciones de evacuación.
Señal | Posible causa | Qué hacer |
|---|---|---|
Gotea por una tuerca del sifón | Junta mal asentada o tuerca floja | Desmontar esa unión y revisar la junta |
Gotea por el vaso inferior | Junta plana gastada o rosca sucia | Limpiar, recolocar o cambiar junta |
Gotea en la salida hacia la pared | Tubo desalineado o forzado | Presentar de nuevo sin tensión |
El agua baja desde arriba | Latiguillo, grifo o llave de escuadra | Revisar la alimentación antes de tocar el sifón |
No gotea, pero el agua traga lento | Atasco en sifón o tubería | Limpiar o desatascar antes de sustituir |
Si la fuga no está clara, conviene revisar primero el artículo sobre desagüe del fregadero que gotea. Si el problema real es que el agua no evacúa, la solución puede ser desatascar el fregadero, no cambiar el sifón.
Qué sifón comprar para que encaje bien
El cambio empieza antes de desmontar nada. Si compras un sifón que no coincide con tu fregadero, acabarás forzando tubos, y una unión forzada termina goteando aunque la aprietes fuerte.
Comprueba estas cuatro cosas:
- Si el fregadero es de un seno o de dos senos. Un fregadero doble necesita un conjunto distinto.
- Si lleva rebosadero. Algunos modelos necesitan conexión adicional.
- Si hay lavavajillas o lavadora conectados. En ese caso, el sifón debe traer toma auxiliar.
- La posición de la salida a pared. Si queda descentrada, puede hacer falta un sifón regulable o extensible.
Como referencia técnica, los fabricantes suelen indicar medidas de salida, tipo de junta y compatibilidad del sifón. Por ejemplo, esta ficha técnica de sifón de lavabo o fregadero muestra salidas de 32, 40 y 50 mm, junta cónica de conexión rápida y registro inferior. Úsalo como orientación: antes de comprar, manda siempre la medida real de tu instalación.
El sifón de botella suele ser cómodo y fácil de limpiar. El extensible ayuda cuando la salida no coincide perfecta, pero no debe quedar retorcido ni en tensión. Si el tubo flexible queda muy doblado, puede acumular más suciedad y dar problemas antes.
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Herramientas y materiales necesarios
- Sifón nuevo compatible.
- Cubo bajo o barreño.
- Trapos y papel de cocina.
- Guantes.
- Juntas nuevas, si el kit no las trae o vas a reutilizar alguna pieza.
- Llave ajustable pequeña o alicate de pico de loro, solo si una tuerca está muy dura.
En sifones de plástico, la herramienta es el último recurso. Si usas alicate, protege la pieza con un trapo y no aprietes a lo bruto. Una tuerca marcada o deformada puede perder aunque parezca más apretada.
Cómo cambiar el sifón del fregadero paso a paso
1. Coloca un cubo debajo y vacía el sifón viejo
Pon el cubo justo debajo del sifón. Dentro siempre queda agua, restos de grasa y algo de suciedad. No hace falta cortar el agua general de la vivienda, porque trabajas en el desagüe, pero evita que nadie abra el grifo mientras está desmontado.
Si quieres ir más tranquilo, cierra las llaves del fregadero mientras trabajas. No es por presión en el sifón, sino para evitar un descuido.
2. Afloja las tuercas del sifón antiguo
Afloja primero a mano. Normalmente tendrás una unión superior con la válvula del fregadero, una salida hacia la pared y, si procede, una toma para lavavajillas o lavadora.
Si una tuerca está agarrada, usa la llave con suavidad. No retuerzas el conjunto entero, porque puedes mover la válvula del fregadero o forzar el tubo de pared.
3. Retira el sifón y limpia las zonas de apoyo
Con el sifón fuera, limpia la rosca de la válvula, la boca del tubo de pared y cualquier zona donde apoye una junta. La grasa vieja, la cal y los restos de goma impiden que la junta nueva asiente plana.
Este paso parece menor, pero evita muchas fugas pequeñas. Una junta nueva sobre una superficie sucia no cierra bien, aunque aprietes más.
4. Presenta el sifón nuevo sin apretar del todo
Monta el conjunto en seco y comprueba que todo llega a su sitio: arriba con la válvula, lateralmente con la salida a pared y, si existe, con la toma auxiliar del lavavajillas.
No aprietes una unión al máximo mientras las demás están sueltas. Primero presenta todo, corrige la posición y deja el sifón alineado. Si una pieza entra torcida, no sigas: desmonta y vuelve a colocar.

5. Coloca bien las juntas cónicas
La junta cónica es la pieza crítica. En muchas uniones, la tuerca solo empuja; quien realmente sella es la junta.
Como regla práctica, la parte estrecha de la junta debe entrar hacia el tubo o hacia el interior de la unión que va a sellar, mientras la parte más ancha queda hacia la tuerca que la comprime. Si la montas al revés, la tuerca puede cerrar, pero el agua encontrará una salida.
Si una junta sale mordida, endurecida o aplastada, cámbiala. Reutilizar una goma vieja en un sifón nuevo es una forma rápida de tener que desmontar dos veces.
Ver juntas para sifón y desagüe en Amazon6. Aprieta a mano y corrige la alineación
Aprieta las tuercas a mano hasta que queden firmes. Si después necesitas herramienta, que sea solo un pequeño ajuste. En plástico, pasarse de fuerza deforma la junta y puede cruzar la rosca.
La salida a pared debe quedar recta. Si el sifón tira hacia un lado o la unión trabaja en tensión, tarde o temprano aparecerá humedad. En ese caso no aprietes más: necesitas recolocar, acortar, alargar o elegir otro tipo de sifón.
7. Conecta la toma del lavavajillas si la hay
Si el sifón trae toma para lavavajillas o lavadora, revisa que esté preparada para uso. Algunos modelos vienen cerrados de fábrica y hay que abrir la toma siguiendo las instrucciones del fabricante.
El tubo del electrodoméstico debe quedar sujeto y sin dobleces. Una conexión floja puede no gotear al usar el grifo, pero sí cuando descarga el lavavajillas.
8. Haz la prueba de estanqueidad
Seca todas las uniones y pasa papel por cada tuerca. Abre el grifo con poco caudal durante medio minuto. Si todo sigue seco, llena la cubeta y vacía de golpe.
Revisa este orden:
- Unión superior con la válvula.
- Tuercas laterales del sifón.
- Vaso inferior.
- Salida hacia la pared.
- Toma de lavavajillas o rebosadero.
Si aparece una gota, no aprietes sin mirar. Afloja esa unión, revisa la junta, limpia el apoyo y vuelve a montar. Muchas fugas no se corrigen con fuerza, sino recolocando la goma.

Por qué un sifón recién cambiado vuelve a gotear
Cuando un sifón nuevo gotea, casi siempre falla uno de estos puntos:
- Junta cónica al revés. La unión parece cerrada, pero no queda estanca.
- Rosca cruzada. Si la tuerca entró dura desde el principio, puede haber mordido mal el plástico.
- Apretado excesivo. La junta se deforma y deja de sellar.
- Tubo de pared desalineado. El conjunto queda en tensión y pierde al cabo de unas horas.
- Restos de grasa o cal. La junta nueva no apoya sobre una superficie limpia.
El teflón no arregla una junta mal puesta. En la mayoría de uniones del sifón, el cierre lo hace la goma. Si tienes dudas sobre cuándo usarlo de verdad, revisa la guía para poner teflón en una rosca.
Chequeo de 24 horas
Una prueba rápida al terminar es obligatoria, pero no siempre basta. El plástico se mueve un poco, las juntas asientan y una humedad mínima puede tardar en verse.
Deja papel seco bajo las uniones durante unas horas. Si al día siguiente sigue seco, el montaje está bien encaminado. Si aparece una mancha pequeña, mira primero la unión justo encima de esa marca: suele ser más útil que desmontar todo el conjunto.
Si sigue goteando después de cambiarlo
Si has montado el sifón nuevo, las juntas están bien y aun así hay agua, el origen puede estar fuera del sifón.
- Si el agua baja desde la parte alta del mueble, revisa un posible latiguillo que gotea.
- Si la humedad aparece cerca de la llave, comprueba si la llave de escuadra gotea o no cierra.
- Si el tubo de pared está cuarteado, puede interesarte ver cómo reparar un tubo PVC roto sin cambiar el tramo.
- Si no hay fuga pero huele mal, revisa también la limpieza del bote sifónico.
Cuándo llamar a un fontanero
Llama a un profesional si la salida de pared está rota, si el tubo está empotrado y se mueve, si el mueble está hinchado por fugas antiguas o si necesitas adaptar un fregadero nuevo a una instalación vieja.
También conviene parar si el sifón solo encaja forzando. Una unión torcida puede aguantar el primer día y empezar a perder justo cuando el armario ya está lleno otra vez.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta cortar el agua para cambiar el sifón?
No hace falta cortar el agua general, porque el sifón pertenece al desagüe. Aun así, es prudente cerrar las llaves del fregadero o avisar para que nadie abra el grifo mientras trabajas.
¿Puedo cambiar solo la junta del sifón?
Sí, si el plástico está sano y la fuga sale de una unión concreta. Si hay varias fugas, roscas pasadas o el sifón está deformado, compensa cambiar el conjunto entero.
¿Tengo que poner teflón en las roscas del sifón?
Normalmente no. En los sifones de plástico, la estanqueidad la hace la junta, no la rosca. El teflón puede estorbar si impide que la junta comprima bien.
¿Qué sifón es mejor: botella o extensible?
El de botella suele ser más limpio y fácil de registrar. El extensible puede ayudar cuando la salida a pared no coincide bien, pero no conviene dejarlo doblado o en tensión.
¿Por qué gotea solo cuando vacío mucha agua de golpe?
Porque al vaciar la cubeta se fuerza más el desagüe. Esa prueba suele revelar juntas mal colocadas, salidas torcidas o una unión que con poco caudal parecía seca.
Cambiar el sifón del fregadero sale bien cuando respetas tres cosas: junta en su sitio, tubo recto y apriete justo. Si además haces la prueba con papel seco y revisas al día siguiente, reduces mucho el riesgo de encontrar el mueble mojado otra vez.
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